Aug82008

Una momia enterrada

Sin lugar a dudas me hizo falta ver la bella y angelical figura de Rachel Weisz en la tercera parte La Momia. No tengo nada en contra de Maria Bello, pero sí frente al director Rob Cohen. Pienso que a quienes nos vimos la película nos quedó debiendo una explicación del por qué de buenas a primeras Weisz ya no es la esposa de Brendan Fraser. De esta manera la película comenzó con el pie izquierdo.

En esta oportunidad Egipto ya no es el centro de aventuras sino la China. Aquí despertarán a otra momia en la figura de Jet Li y el pequeáo Alex ya es todo un joven que sigue los pasos de su padre Rick O’Connell tanto en el mundo de las excavaciones como en el de meterse en problemas.

Después de ver exóticos paisajes, una cinematografía épica y muy buenas escenas donde las balas iban y venían de una lado a otro, en las dos primeras partes de La Momia, en esta tercera todos esos elementos desaparecen o son muy efímeros. Sinceramente la única parte que sorprende es cuando aparecen los tres Abominables Hombres de la Nieve; fue algo diferente que cautiva al espectador.
De ahí en adelante todo es igual. Desafortunadamente la figura de Li en el papel del Emperador Han no llena las expectativas. Lo único que hace en el filme es caminar rápidamente para obtener su inmortalidad. Si hay algo que caracteriza a este actor es su dominio de las artes marciales y eso no lo supieron explotar los guionistas. Una verdadera lástima. Esta era una momia que se tenía que hacer sentir, tenía que ser un verdadero reto para la familia O’Connell acabar con ella, pero no.

En realidad no tengo nada mas que escribir sobre esta mediocre película. Lástima que el éxito que tuvo por allá en 1999 no se refleje en esta tercera parte. Nada original y para bostezar. No pierda su plata.

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