
La Prosopagnosia, es la interrupción selectiva de la percepción de rostros, tanto del propio como del de los demás. Este término fue acuñado en 1947 por el médico Joachim Bodamer quei fue el primero en reconocerla.
Según el definió: “Los sujetos que padecen este trastorno pueden identificar los órganos que se encuentran en la cara, pero son incapaces de recordar la ubicación exacta de los mismos dentro de la cara.”
Este es el caso del Neurólogo ingles Oliver Sacks quien a raíz de un tumor perdió su capacidad para reconocer las caras, incluso las de los seres más cercanos como familiares y amigos.
Oliver reconoce a sus vecinos por los perros que pasean, si esas mismas personas se cruzaran con él sin el perro, él no podría reconocerlos y pasaría de largo sin saludar porque es incapaz de reconocer sus caras.
En palabras del propio Oliver:
“Mi problema para reconocer caras se extiende no sólo a mis seres más próximos y queridos, sino también a mí mismo. Así, en muchas ocasiones he pedido disculpas a un hombre de barba por casi golpearle, para darme cuenta después de que ese hombre de barba larga era yo mismo en el espejo”.
Utilizando pequeños trucos logra reconocer a las personas, por ejemplo: por su forma de caminar, su ropa o el perro con el que pasean en la mañana.
La Prosopagnosia es un problema extraño que afecta a un 2% de la población.
