Dándole un vista a los juguetes del paso encontramos estos: kits casero de energÃa atómica, nada de que preocuparse mientras su hijo esta expuesto a material radiactivo en su cuarto. Mientras los padres toman una tranquila siesta.
Como se puede ver existÃa un enfoque totalmente diferente sobre la energÃa nuclear, en los años 50 y principios de los 60, la energÃa atómica era nuestro amigo y el camino hacia el futuro.
Nada de que temer… si como no!
Al parecer el Kit de arriba venia con muestras radioactivas e incluso un pequeño contador Geiger, para que los niños pudiesen medir la cantidad de radiación que recibÃan y quedaba en sus cuerpos después de cada sesión de juego.
Mientras que el de abajo aparte de esto, en los manuales de los experimentos se requerÃa que los niños manipularan bloques de hielo seco. El hielo seco, a una temperatura de menos 109,3 grados Fahrenheit, este sólo dejebe ser manejado con guantes, los cuales lastimosamente no se incluian en el peligroso kit.
Resulta increÃble hoy en dÃa , que alguien pudiese confiar a los niños material radiactivo (incluso en pequeñas dosis).









