Forevertron: El mundo del Dr. Evermor

Hoy día parece poco probable encontrar un sitio en donde poder admirar inventos extraños de la era victoriana, sin embargo este sitio existe y es exactamente lo que el Dr. Evermor creo durante su vida.

Construida en la década de 1980, este parque posee las esculturas más grandes de chatarra que existe en el mundo, ubicado en la ciudad de Sumpter, en Sauk County, Wisconsin, Estados Unidos.

Gran cantidad de sus inventos son exhibidos en el pequeño pueblo de Sumpter, en Wisconsin. El parque se llama Forevertron, y unas 320 toneladas de esculturas que están enteramente a la corriente estética steampunk, que consiste en extraños artefactos que parecen salidos de una novela de H.G Wells o de Julio Verne.

Forevertron es el hogar de muchas esculturas, incluyendo varios insectos metálicos gigantes y una sinfonía de 70 pájaros mecánicos-musicales.

Enlace:  worldofdrevermor.com

Rayo Verde de Sol

Este fugaz fenómeno óptico, resulta más fácil de ver en latitudes tropicales y en un horizonte muy llano como por ejemplo en el mar, resulta que en contadas ocasiones, cuando el Sol acaba de ponerse totalmente o va a empezar a salir por el horizonte, se observa en su borde un casquete que resplandece con una tenue luz de color verde esmeralda, este resplandor solo dura unos pocos segundos.

Este fenómeno se presenta debido a que  la atmósfera superpone los colores y conforme el Sol se oculta en el horizonte, el rojo, el naranja y el amarillo de la parte superior del Sol van desapareciendo uno a uno, y al final, el verde persiste durante unos poquísimos segundos.

Inspirado en este extraño fenómeno el escritor francés Julio Verne escribió en el año de 1882 “El rayo verde” una novela del publicada por entregas en periódico de aquella época “Le Temps”.  La novela romántica está basada en este curioso fenómeno óptico.

Selenitas, los Habitantes de la Luna

Durante mucho tiempo, antes de que en 1.969 el astronauta del Apolo 11 Neil A. Armstrong. Posara su pie sobre la superficie lunar, numerosas personas y muchos científicos entre ellos, sostenían la creencia de que la luna estaba habitada.

Incluyo los supuestos habitantes de nuestro satélite natural ya tenían nombre propio, en caso de existir tales habitantes se les llamaba “selenitas“.

En 1865, Julio Verne en su obra “De la Tierra a la Luna” imagino un viaje a luna, en su obra se hablaba de estos seres quienes se enfrentan a los exploradores provenientes de la tierra. En 1901 H.G. Well publica su libro “El Primer hombre en la Luna” en donde en nuestro satelite se encuentra plagado de insectos inteligentes que se dividen en castas.

En los inicios del cine, en 1.902, el visionario Georges Méliès realizó “Le Voyage dans la Lune“, una película basada en los textos de Julio Verne, y en la que unos científicos terrestres llegan a la Luna para tener que vérselas con sus extraños habitantes.

Algunos, incluso, afirmaban haber visto construcciones en la superficie lunar. En 1835, el periódico New York Sun señaló que John Herschel uno de los astrónomos más famosos de la época y el descubridor de Urano, había construido un telescopio con el que había descubierto volcanes, playas y una especie de hombres murciélago en nuestro satélite.

El primer artículo de la serie fue publicado el 25 de Agosto en la página dos, bajo el título de “Descubrimientos Celestiales”.

El artículo ofrecía fascinantes descripciones de la topografía lunar que incluía vastos bosques, cráteres, grandes lagos, océanos y playas. Los lectores podían también conocer que manadas de bisontes pastaban por las llanuras de la Luna, que unicornios azules se paseaban por sus cumbres o que unas criaturas anfibias de forma esférica rodaban por sus playas. La fauna lunar no sólo se limitaba a estas criaturas, también contaba con pelicanos, cangrejos, cebras,… En total había contabilizado hasta 9 especies de mamíferos.


El Sun jamás admitió públicamente que todo había sido un engaño, El Sun continuó funcionando hasta el 1950, cuando se fusionó con el New York World-Telegram, el periódico resultante aguantó hasta 1967 cuando desapareció definitivamente. Conviene recalcar que durante toda su vida fue considerado un periódico serio.