Ella es Heidemarie Schwermer, una mujer alemana de 69 años de edad, que dejó de usar dinero y dice que ha sido más feliz desde entonces.
Heidemarie no ha usado el dinero desde hace más de 15 años, todo comenzó hace 22 años, cuando ella siendo una maestra de una secundaria y emergiendo de un matrimonio difícil, se llevó a sus dos niños a la ciudad de Dortmund en el área de Alemania de Ruhr. Una de las primeras cosas de las que se dio cuenta fue el gran número de gente sin hogar, y esto la impactó tanto que decidió realmente hacer algo al respecto.
Siempre había creído que la gente sin hogar no necesitaban el dinero real para ser aceptados en una sociedad, sino solo una oportunidad para sobreponerse volviéndose útiles, así abrió tienda de intercambios llamada “Gib und Nimm” (Da y Toma).
Su pequeña aventura fue crear un lugar en donde cualquiera podía intercambiar cosas y habilidades por otras cosas y habilidades que ellos necesitaban, sin tener que recurrir al dinero.
Las prendas viejas podían intercambiarse por artefactos de cocina, el servicio del auto a cambio de servicios de plomería, y así sucesivamente. La idea no atrajo realmente a mucha gente sin hogar. En lugar de eso, su pequeña tienda atrajo a muchos desempleados de la ciudad y retirados ansiosos por intercambiar sus habilidades y cosas viejas por algo que necesitaban.
Su tienda de trueque se convirtió en un fenómeno en Dortmund que aún hizo cuestionar a su creadora con algunas preguntas acerca de la vida que ella estaba teniendo.
Ella comenzó a darse cuenta que estaba viviendo con muchas cosas que realmente no necesitaba e inicialmente decidió no volver a comprar nada más.
En el año de 1995, su tienda de trueques ya le había cambiado su vida tanto asi que estaba gastando virtualmente nada, porque todo lo que necesitaba parecía encontrarse en su camino.
Fue cuando en 1996, ella tomó la decisión más grande de su vida: vivir sin dinero durante un año.
Sus hijos se habían independizado, así que vendió su casa en Dortmund y decidió vivir de forma nómada, intercambiando cosas y servicios por todo lo que ella necesitaba.
Lo que se suponía que iba a ser un experimento de 12 meses, pero se convirtió en un estilo de vida y lleva ya más de 15 años, haciendo varias tareas a cambio de hospedaje y comida.
Todas sus pertenencias caben en una maleta y una mochila, tiene ahorros para en caso de emergencia de unos 200 Euros y si le llega otro dinero, simplemente ella se deshace de él.
Schwermer ha escrito dos libros sobre su experiencia de vivir sin dinero y le pidió a su editor que el dinero recaudado por el libro fuera donado a obras de caridad.

















