
No debió haber sido fácil para una mujer plasmar parte de una guerra en la gran pantalla. Kathryn Bigelow lo hace de gran manera en Zona de Miedo, presentando la vida y los temores de tres hombres que trabajan en un escuadrón anti explosivos en Irak. Sin lugar a dudas, una razón, de muchas, para que esta producción haya sido la gran ganadora de los premios Oscar.
Usted no encontrará en Zona de Miedo los grandes efectos especiales de producciones bélicas como La Caida del Halcón Negro, Rescatando al Soldado Ryan, Tras LÃneas Enemigas o La Delgada LÃnea Roja. Las cuatro cuentan con reconocidos actores y ‘zumban’ los casquillos, helicópteros, tanques y demás artefactos y herramientas que aparecen en una guerra. Además, se gastaron los millones de dólares mientras que esta es de bajo presupuesto. Un conflicto muy bien contado.
Lo que atrapa de Zona de Miedo es el factor humanos de sus personajes. Como unos uniformados lloran, se desesperan, contagian a los otros de su locura, arriesgan su vida, son matemáticos en el arte de la guerra, y toman decisiones equivocadas. . Intesidad, emoción y pasión son tres cualidades que caracterizan a esta cinta. Vuelvo y repito, la guerra aquà no es la protagonista sino esos hombres detrás del camuflado.
Zona de Miedo de cierta manera rinde un homenaje a un grupo de personas que se juega la vida constantemente y a diario. Y eso es lo que usted verá escena tras escena. Las diferentes formas habidas y por haber de crear una bomba: en una calle, en la basura, en un carro, colgada de un ser humano y hasta dentro de un niño (excelente escena). Escenas diferentes, pero que logran un solo objetivo, que las pupilas se dilaten y usted esté atento a lo qué va a ocurrir. Mire toda la pantalla, porque estos hombres son presas de un francotirador o de cualquier lunático que apriete el botón para que toda la manzana vuele.
Punto y aparte es la actuación del nominado al Oscar Jeremy Renne, ¿quién es ese?, se preguntarán. No importa el quién sino el cómo lo hace en la pelÃcula. Para él, la guerra es como una droga, es complicado entender el porqué para este hombre desactivar bombas es una adicción. El peligro es una sombra detrás de él sin importar cómo puede afectar a sus compañeros Sanborns y Eldridge. Sargento James… muy bien hecho.
Excelente guión sencillamente porque describe a cada personaje y no da vueltas y vueltas. A James le corre adrenalina y busca el peligro. Sanborn es un hombre que le importa más preocuparse por el bien de sus compañeros que de la misión. Eldridge es un chico que siempre desea que la misión salga bien y tiene claros temores.
Seguramente tiene escenas un poco extensas, pero son necesarias. ¿Algunas vez se ha preguntado que pasa entre escena y escena? Pues para mi ese tiempo largo que transcurre entre una y otra se encargan de responder la pregunta. Un claro ejemplo: Un par de soldados tendidos en el árido suelo del desierto tienen que estar atentos a que un francotirador no les tumbe la cabeza. Están sedientos, las moscas pasan delante de su cara y los labios se muestran quebrados por falta de lÃquido. Transcurre la escena, puede ser larga, pero es necesaria porque es la realidad de la guerra. Vuelvo y repito, quÃtense de la mente las peliculas de guerra que ya han visto, porque esta es punto aparte.
Finalmente, hay que sumarle su estética que transmite realidad, gracias al muy buen manejo de cámara que sabe transmitir tensión y nervios. Es detallista, y visceral con las escenas de acción. Valió la pena esperar, aunque ya me estaba desesperando de no ver colagado un poster o un trailer, a que esta cinta llegara a la cartelera caleña. Definitivamente son seis premios Oscar muy bien ganados y merecidos.