
Ubicada en el noreste de Alemania, en la región de los bosques de Teutoburgo muy cerca de la localidad de Detmold, se encuentra este singular paraje el cual se destaca por su extraña formación rocosa de aspecto insólito en el lugar.
Externsteine está compuesto por una curiosa formación natural de rocas areniscas que se elevan como si fueran columnas. Estas singulares rocas, han sido llamadas así por su aspecto.
En donde la primera columna cuenta con una cueva que, en época medieval, la cual fue utilizada por antiguos cristianos como lugar de culto, en una de las paredes exteriores se destaca un relieve que representa una escena del descendimiento de Cristo en la cruz.
Mientras que la segunda columna, llamada “roca torre”, cuenta con una especie de altar, con una pequeña columna y una ventana circular desde la que puede verse la salida del sol en el solsticio de verano.
Por su parte la tercera columna está unida a la segunda mediante un puente que tiene más de un siglo y medio de antigüedad.
La columna cuarta está separada de las tres anteriores, y en el espacio existente destaca un camino que permite el paso al otro lado de la formación.
En lo alto de esta última columna sobresale una gran piedra en equilibrio, la cual parece amenazar a los visitantes con caer de en cualquier momento.
Desde el siglo XVI, existe la creencia de que Externsteine ha sido un lugar sagrado donde los antiguos germanos practicaban ritos, incluso antes de la llegada del cristianismo.
En el lugar se han realizado numerosas excavaciones por parte de diferentes arqueólogos, es así como la primera excavación tuvo lugar en 1881 en la cual se encontraron restos de cerámica y parte de una antigua cabaña. En 1888 se llevó a cabo una segunda excavación, que intentaba demostrar que el sitio fue el centro de un importante santuario de peregrinación cristiana.
Sin embargo, excavaciones recientes ha establecido que el lugar un sitio de culto al sol y de observación astronómica por parte los las antiguos pobladores germanos.









